Se Solicitan Palabras Nuevas
El mundo en que vivimos hoy, le pide a gritos al lenguaje, nuevo términos que permitan expresar correctamente el significado de las innovaciones por la revolución tecnológica. Ahora hacemos algunas cosas que se parecen a unas anteriores al surgimiento de las redes-sociales en internet y las llamamos iguales pero sus significados son distintos.
De hecho, algunas de esas viejas costumbres y acciones ya ni siquiera existen o han sido reemplazadas por nuevas versiones electrónicas. Las nuevas versiones de esas acciones y costumbres en nada se parecen a las reemplazadas, pero por falta de términos en el lenguaje para diferenciarlas, continuamos usando palabras que creemos expresan lo mismo y lamentablemente no lo hacen.
Un ejemplo de lo anterior es la palabra “Opinión”.
En nuestra rutina diaria anterior al advenimiento de las redes sociales opinar era algo que hacíamos principalmente de dos maneras: una privada informal y otra pública formal.
La opinión privada e informal es la típica que hacemos en una conversación con un amigo, un familiar o con un compañero de trabajo. Expresamos esas opiniones personales en la mesa mientras almorzamos, en el carro manejando con un amigo y por supuesto en el teléfono. No requieren ningún tipo de comprobación, prueba o respaldo formal. Es la típica opinión casual.
Igualmente, siempre han existido las opiniones personales publicas serias, profesionales y hasta académicas. Es decir opiniones bien informadas o formales expresadas para el público a través de un artículo de prensa, un memorándum dentro de la empresa o una opinión jurídica al foro de los abogados.
Ambos tipos de opiniones personales, es decir, privadas y públicas, continúan por supuesto realizándose pero ahora en estos tiempos que vivimos entre las redes sociales, tendemos a expresar lo que pensamos online de forma casual e indiscriminada pero en público .
Per eso las opiniones que expresamos en las redes sociales y particularmente en los grupos de WhatsApp son híbridas por cuanto son privadas y también públicas. Es una nueva forma de decir las cosas, o quizás mejor sería decir, es un nuevo sitio para decir las cosas que no se corresponde con ninguno de los significados que el lenguaje le asigna etimológicamente a la palabra opinión.
Cuando en uno de esos grupos en WhataApp de 100 o hasta 2000 miembros en FaceBook uno de los participantes dice “mi opinión es que los republicanos son todos unos fanáticos religiosos” está dando una opinión personal con tono privado pero en público. Es decir una opinión casual, informal, no documentada pero ahora dicha en público como aquellas que se hacían en las páginas de opinión de los periódicos, o en programas de radio, o en un memorándum a todo el personal de la empresa o en una conferencia TED que requieren una rigurosa formalidad en dónde lo que se opina está totalmente respaldado con hard data.
Para este nuevo tipo de opinión personal e informal expresada en público se requiere del lenguaje un nuevo término o palabra que describa esa dualidad privada e informal pero también en público.
De pronto podríamos sugerir que la nueva palabra para describir una opinión personal e informal delante de un público, podría ser, al mejor estilo del filósofo aleman Martin Heidegger, una de esas palabras alemanas largas que en Castellano podríamos traducir como “miperragana”(*).
En consecuencia al expresar algo en un chat de WhatsApp o en FaceBook podría escribirse algo asi:
“De acuero a miperragana los republicanos son generalmente gente con tendencia a ser fanáticos religiosos”.
De esa forma ya todos los miembros del chat saben que quien expresó esa frase lo hace sin la más mínima, es decir, N.P.I. de lo que está diciendo. Generalmente no está bien informado, no obedece a la lógica del mundo real y lo dice porque, cómo la palabra lo indica, “le da su perra gana”. Esa sería precisamente el origen etimológico que explicaría a la nueva palabra.
Dicho de otra forma, lo que expresó ese miembro del chat no es una opinión personal privada ni tampoco pública cómo se les conocía a través del buen uso tradicional del Castellano. Eso simplemente fue un perraganadismo.
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(*) Perraganadismo: Sustantivo. Venezolanismo. Modalidad opinática que se expresa comúnmente a través de las redes sociales y no requiere de comprobación, datos, o documentación que le den sustento fáctico o teórico. Sinónimo: hablapajismo.
Jdsosa (p) (2022)

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