La Utopía del dicho “ Aquí Todos Somos Igualitos"
Ese dicho es lo más lejano de nuestra realidad y peor aún de lo posible. No obstante, es verdad que cuando estábamos en el colegio todos éramos bastante parecidos.
Nos parecíamos porque todavía no habíamos salido del capullo. Éramos todos vecinos en un pueblo grande. Y desde los cinco años y hasta que salimos del colegio, Cocoon, vivimos juntos todos los días bajo un sistema homogéneo.
Pero el día del acto de graduación eso terminó y la nueva etapa que emprendimos comenzó a socavar mucho de ese parecido. Fuimos lanzados a volar. Desde entonces cada uno en privado se ha enfrentado a una realidad íntima y única.
La providencia es grande y nos ha ido marcando de diferente formas. Los filósofos se refieren al tiempo y al espacio; los teólogos añaden la figura del creador. Entre tiempo, espacio y espíritu hemos sido transformados como las arenas de playas por el continuo golpe de las olas.
Han pasado 50 largos años desde entonces y aunque queramos usar nuestro más hermoso tesoro, nuestra capacidad simbólica para representarnos como iguales cuando estábamos en el colegio, la realidad es que sería un bonito mito que poco ayudaría a la auténtica convivencia.
Empecemos entonces por reconocer que estos 50 años nos han hecho diferentes. No creemos en lo mismo. Nuestras visiones del mundo son distintas. El intelecto y el mundo material al que cada uno de nosotros ha tenido acceso ha sido diferente.
Eso ha sido así hasta ahora y a pesar de ello nos aproximamos a una etapa en donde todos seremos iguales nuevamente. Pero esa próxima etapa no la conocemos y da mucho miedo. No es inocente ni es un comienzo. Es la última de todas las posibilidades.
Además nos agarra con mañas, temores y sobre todo débiles y cansados. Por eso pienso que debemos ser muy reflexivos y ayudarnos los unos a los otros a transitar esta próxima etapa.
¿Qué tal sería limitar nuestra individualidad y libertad de impulsos que en el fondo sabemos siempre pueden ofender a los demás que piensan distinto? ¿Qué sentido tiene hacer proselitismo político o religioso entre nosotros mismos?
Existen tantas cosas buenas que podemos compartir y no hacen daño a nadie. Cada vez que alguno de nosotros muestra con orgullo aquí su ascendencia o descendencia, si la tuvo, todos lo celebramos, nos produce alegrías y más ganas de compartir. Cada vez que observamos la belleza estética de una imagen nadie discute ni ofende.
Amigos, hagamos buen uso de las diferencias, no las usemos como manifestaciones de nuestras oscuras sombras. Tratemos de llegar a esa próxima etapa en donde todos seremos iguales en absoluta armonia y hermandad. No nos queda mucho tiempo para hacer de eso una realidad.
Espero que esta reflexión sea compartida y hagamos de ella un norte para todos.
JD Sosa (2022)

No comments:
Post a Comment